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Bienvenidos soldados de la revolución
en el área de las comunicaciones. No es grandioso? Estamos
en el mismo amanecer del más grande período de la
creación de riquezas en la historia de la humanidad. En
los próximos diez años, si evitamos lo que los ingenieros
llaman error humano, la revolución en las comunicaciones
agregará mil millones de dólares a la economía
mundial. Sí, asi de bastante. Si adoptamos las políticas
correctas, la revolución en el área de la comunicaciones
traerá aprendizaje al ignorante, salud al enfermo, cuidado
para el que lo necesite, riqueza para el mundo. Yo nací
solamente tres años después de la conclusión
de nuestro experimento humano de propia destrucción: la
segunda guerra mundial. En ese año, se inventó el
transistor y asi empezó la revolución en las comunicaciones.
Nadie se dió cuenta entonces de que en realidad ésta
era la tercera de las revoluciones industriales.
Nosotros ahora somos testigo de la forma de todas
tres. La primera fue la era de los vapores y las máquinas.
Llegando a Inglaterra hace dos siglos, esta revolución
nos dió el capitalismo, las corporaciones, la vida urbana,
y el principio de las grandes disparidades entre los que tienen
y los que no tienen.
La segunda revolución industrial sucedió
entre el telégrafo y el transistor desde los 1830s a mi
nacimiento en 1948. Esto nos dió árbitros, corporaciones
multinacionales, guerra global, vida de factoría, el invento
de artículos comestibles y el verdadero príncipe
de la vida moderna: los consumidores. Y las disparidades entre
los que tienen y los que no tienen se hicieron más grandes.
Hoy estamos en la curva en ascenso hacia el punto culminante de
la prosperidad de la tercera revolución industrial. Esto
se lleva a cabo mediante múltiples evoluciones:
- de análogo a digital,
- de modos para reproducir lenguaje humano,
oido y pensamientos a método para extender infinitamente
todos los sentidos.
- de productos generales a productos especializados,
- de regulaciones gubernamentales a soluciones
creadas por el mercado,
- de economías mal entendendidas a economías
empresa- riales aplicadas en forma práctica.
La señal, símbolo, y resultado
más importante de la tercera revolución industrial
es por supuesto el mágico, ingobernable, cambiador del
mundo: el Internet.
En esta tercera revolución industrial, y en su manifestación
especial como la perfección de la tercera generación
de CDMA, vemos como el Internet viene a todos los mil millones
de humanos en nuestro pequeño planeta-a menos que los gobiernos
hagan disparates.
En esta tercera revolución industrial
inclinada al Internet, veremos que se creará para todas
las gentes en el mundo una nueva posibilidad de comprensión
mutua y el refuerzo de principios básicos de independencia,
de gobierno autónomo, y de la ejecución completa
de oportunidades para la creación de riqueza y de armonía-a
menos que los gobiernos hagan disparates. Si los gobiernos no
nos comandan en el camino equivocado, la industria inalámbrica
tendrá éxito en cubrir al mundo dentro de un gran
"nervio de inteligencia".
Esta fue la frase y la visión de Nathaniel
Hawthorne, el gran escritor norteaméricano, cuando se inventó
el telégrafo. Ese instrumento dió paso a la segunda
revolución industrial; pero a un precio promedio de un
dólar por palabra, de manera que no estaba disponible para
el consumo general.
A un precio que es la fracción de un centavo
por palabra, la industria inalámbrica hará que la
visión de Hawthorne se haga realidad. Miles de millones
que no han experimentado ninguno de los beneficios de la revolución
de las comunicaciones se unirán a la comunidad mundial.
Este será nuestro destino global, a menos que los gobiernos
fallen en crear las estructuras correctas para que las tecnologías
sigan adelante. Nosotros sabemos que los gobiernos siempren tienen
metas a corto plazo, se sumergen en un crónico rechazo
al cambio, se paralizan frente al temor de efectos desconocidos
provenientes de la tecnología.
Cuando los gobiernos no dan la bienvenida al
futuro sino que tratan de sostenerse en el pasado se atolondran
cuando se enfrentan a una nueva tecnología. La historia
de este siglo nos dice en términos inflexibles que debemos
acoger al futuro con mucho vigor. Es el pasado del siglo 20 lo
que no debemos vivir nuevamente. En realidad por poco no salimos
de este terrible siglo 20. Con los eventos entre India y Pakistan
en este mes nos advierte que el mundo ha aprendido y no puede
olvidar como puede destruirse en un chasquido. Más de 200
millones han muerto en las guerras; otros 200 millones en plagas
expandidas por el comercio global.
Nosotros se lo debemos a la próxima generación
que entra al siglo 21 con mucha gratitud a nuestros diferentes
dioses y estrellas guías. Y le debemos a la próxima
generación una sociedad global fundada en principios tolerantes
de paz y crecimiento económico, de oportunidad universal
y libertad de expresión y de invenciones.
No existe ninguna industria en que estas metas sean más
importantes que para la industria inalámbrica. No hay
ninguna historia más importante, más crucial
y con más inspiración en todas las comunicaciones
que la historia de la tecnología que nos ha unido a
todo el mundo: Code Division Multiple Access (CDMA). Dejenme
compartir un secreto con ustedes; no lo pregonen fuera de
esta conferencia; deberiamos haber escogido un nombre diferente.
CDMA es tan difícil cuando se pronuncia. Un mejor nombre
hubiera sido
Windows cdmaOne no ayuda mucho. Y la wideband cdmaOne, es en verdad sin armonía, simplemente
no rima. En vez de wideband cdmaOne creo que se deberia escoger un
nuevo nombre. Mi sugerencia es: Michael Jordan. Si esta tecnología
se hubiera llamado Michael, el reconocimiento de esta marca
hubiera sobrepasado fácilmente al de la Coca-Cola.
Michael Jordan tiene una imagen positiva en el
mundo, y definitivamente en los Estados Unidos. Les ruego se concentren
en el mejor, en vez de hacerlo en nuestro equipo de soccer en
la Copa Mundial, mientras yo les converso sobre mi país
a ustedes.
Que se puede decir sobre los Estados Unidos:
Nuestro país es un país que tiene la presumpción
de cambiar de nombre al soccer y luego decidir que todos los niños
de hasta 12 años deberian jugarlo y nadie mayor a esa edad
debería conocer del juego.
Preferiría hablar de nuestra economía.
Nuestro crecimiento económico en los Estados Unidos es
un alivio maravilloso para aquellos como nosotros que recordamos
el pesimismo y la pobreza de ideas y de espíritu que se
experimentaba en todos los Estados Unidos hace solo unos pocos
años atrás. Ahora tenemos de repente un crecimiento
grande debido a numerosas razones que afortunadamente se han combinado
al mismo tiempo en la historia:
- Un presidente democrático en moderación
y un Senado también en moderación que han balanceado
el presupuesto, permitiéndo así intereses bajos.
- Mobilidad y fluidez en los trabajos lo que
ha llevado a reducir personal en las grandes corporaciones aumentando
asi la contratación masiva en los negocios pequeños.
- Ganancias en la productividad ha destruido
a la inflación a pesar de que el crecimiento ha sobrepasado
a todas las predicciones.
Me acuerdo de mi reunión con el presidente
Clinton justo después de su reelección en el invierno
de 1992 en Little Rock en Arkansas. Todos sus consejeros le recomendaron
que para que él logre mejorar la economía nuevamente
él tendría que ser el promotor de un gran aumento
en impuestos o un corte tremendo en Medicare y seguro social.
El dijo que tomaría algunos pasos de esos
pero que fundamentamente nosotros ibamos a batirnos fuera de los
problemas del presupuesto. El estuvo correcto; los consejeros
fueron los equivocados. La razón número uno por
la que hemos llegado a tal crecimiento-más de 13 millones
de empleos nuevos en los últimos cinco años-es debido
a la revolución en comunicaciones.
Más de 20 mil millones de dólares
se ha invertido en las nuevas compañias de teléfono
competitivas en solo los últimos dos años. Allegiance
Telcom, Northpoint Communications, Level 3, Qwest, Rhythymnet,
más de 100 diferentes riesgos empresariales. Más
de 50 mil millones de dólares se invertirán de 1993
a 2003 en empresas de comunicaciones inalámbricas debido
al espéctro de subastas actuales. Me enorgullece decirles
que yo soy el subastador con más éxito en la historia.
Yo logré acaudalar 13 mil millones de dólares en
efectivo; hubiera sido ideal que me quedara con por lo menos uno
o dos porciento de esta cantidad.
Pero lo que fue de lo más importantes
es ésto: las subastas inevitablemente crean inversiones
inmediatas y masivas, porque los que compran las licencias son
las firmas correctas, y habiendo pagado por ellas, invierten más
rápidamente para recuperar su dinero.
Toda esta inversión esta llevando reducción
de precios y la expansión de las comunicaciones en cantidades
masivas a más personas que en anterioridad. Los dos países
que más crecimiento tienen en esta área son China
y los Estados Unidos. China esta instalando el equivalente a una
compañía como Bell por año. Pero en los Estados
Unidos el crecimiento se realiza por datos: por bits, por fax,
Internet, trabajo en casa, y la individualización de las
comunicaciones.
Por lo menos un número de teléfono
individual por persona suena como un derech constitucional. En
California, más del 25 por ciento de todas las casas tienen
dos o más líneas telefónicas. El crecimiento
de las lineas de alta velocidad es de aproximadamente el 30 porciento
anual.
El crecimiento de las comunicaciones inalámbricas
continua en proporciones asombrosas:
Los Estados Unidos agregó más de 11 millones de
nuevos subscriptores de comunicaciones inalámbricas el
año pasado; y la curva de crecimiento es exponencial; Las
utilidades de los conductores subió 16.3 porciento. El
empleo en las compañías conductoras subió
30 porciento. Inversiones en capital acumulativo en equipo e infraestructura
subió 41 porciento a más de 46 mil millones de dólares.
Como todo esto se maneja competitivamente, los
precios bajan, la penetración aumenta, el uso aumenta,
pero sinembargo el costo mensual para el consumidor bajó
a casi cinco dólares en 1997. El futuro de la comunicación
inalámbrica en los Estados Unidos es tan brillante como
tan horrible fue su pasado.
La verdad es que hasta hace poco los Estados
Unidos tenían el peor sistema inalámbrico de todos
los países desarrollados en el mundo, y eso sucedía
solamente porque los Estados Unidos tenían las peores políticas.
Hasta 1993, la competencia se limitaba a dos compañías.
Dividiamos licencias en áreas geográficas increiblemente
pequeñas, forzando a compañías como McCaw
a pasarse años recolectando footprints regionales útiles.
No teniamos ninguna regulación de roaming con sentido y
permitíamos a las compañías de comunicación
inalámbrica que cobraran tarifas de interconección
exhorbitantes. Declinabamos pago de las personas que llamaban.
Nosotros hicimos solo una cosa correctamente, y esto por puro
accidente: no exigimos el estándar GSM de Europa. Desde
el comienzo de 1993 con nuestras subastas tomamos nuestras políticas
en la dirección opuesta y al hacerlo encontramos entonces
el secreto del éxito. Primero, vendimos licencias múltiples,
de manera que en muchos mercados pequeños no existen más
espéctros que los que la gente quiere usar. Esto esta muy
bien!
Lo que quiere decir es que el valor intrínseco
del espéctro se inclina hacia cero, y las empresas están
creando valores de su propio esfuerzo y no simplemente por tener
una licencia otorgada por el gobierno. Segundo, en nuestras subastas
simultáneas resolvimos el problema de la definición
del mercado dejando a los participantes configurar sus propios
planes regionales, y dejando vender algunos o todos de sus espéctros
en e mercado privado.
Queremos ver espéctros vendidos como se
vende la tierra con agentes y mercados, no gobiernos dicidiendo
quien compra que. Tercero, hemos adoptado la política de
que todas las interconecciones tengan el mismo precio, y que la
compensación recíproca deba ser pagada de inalámbrica
a alámbrica. Las cortes de justicia de alguna forma han
interferido pero de todas formas estamos teniendo progreso. Cuarto,
hemos eliminado toda regulación de precio al por menor
de inalámbricos. El mercado y no el gobierno decide el
precio. Quinto, por fin hemos empezado una iniciativa en el pago
del que llama. El gobierno deberá moverse más rápido
para corregir esta deficiencia en nuestra política.
Sexto, y el más importante, no escogimos
ninguna tecnología. Dejamos que el mercado, en las subastas,
decida si el país apoyaria CDMA o TDMA, sin tomar en consideración
la generación. No es sorprendente entonces que las compañías
se encuentren en peleas por terreno tecnológico. No es
sorprendente que nuevos recibidores esten saliendo a relucir para
solucionar los problemas de los consumidores. Y no es sorprendente
que CDMA esté llevando delantera de largo.
Estas políticas causan confusión
en el mercado. La competencia siempre trae esta situación.
Estas políticas limitan el papel del gobierno y algunos
con conexiones estrechas con el gobierno se lamentan de ésto.
Estas políticas atraen la participación de otros
países, en relación a los negocios de recipientes
y en los servicios inalámbricos y esto preocupa a muchos.
Estas políticas garantizan un futuro brillante
para la comunicación inalámbrica en los Estados
Unidos siempre y cuanto se mantengan en forma apropiada.
En la actualidad la comunicación inalámbrica
es solo un cinco porciento de todas las comunicaciones en los
Estados Unidos. En una década será un 50 porciento
o más de todo el tráfico de voz; y dentro de la
duración de vida de los aqui presentes tendrá una
parte significativa en el explosivo mercado de datos.
Mientras nos mantenemos con nuestro nuevo paradigma
americano por lo menos en los Estados Unidos la comunicación
inalámbrica llevará al Internet a un contacto continuo
con todos, en casa, en el carro, caminando por la calle, en la
oficina. A lo mejor usted no quiere enterarse de la actual situación
de su portafolio en la bolsa de valores mientras pasea a su perro
pero lo podria hacer si lo deseara. Talvez quisiera escaparse
de la conferencia de negocios a hacerse por medio de equipos de
multimedia pero la excusa de que se encuentra en la playa no le
servirá de mucho.
Todo esto conducirá a continuas ganancias
en productividad y a un crecimiento económico fantástico.
Y la gloria de esta revolución en comunicaciones-la grandeza
de esta revolución industrial en particular-es que no esta
destinada solo a un país o a una sola región.
Otras revoluciones industriales dependían
de recursos escasos como el petróleo o el carbón.
Otras revoluciones industriales creaban continentes que dominaban
y continentes que eran explotados.
Esta revolución puede ser diferente. La
revolución industrial de la comunicación puede traer
crecimiento económico y beneficios sociales a todos los
países, a todas las personas, a todos los continentes.
Vidrio, chips y cerebros están disponibles en todas partes
y eso es lo único que se necesita para lanzarse a esta
revolución en cualquier economía: con una excepción.
La Política
Los gobiernos tienen que tomar las decisiones
correctas.
La tecnología está siempre en argumento
con la economía; y la economía siempre está
en argumento con la política. Esa es la lección
que aprendimos de la Union Soviética, y es una lección
escalofriante. Cuando los gobiernos individualmente o en sociedad
aspiran seleccionar ellos mismos la tecnología, casi siempre
se equivocan. Y esto no es porque los gobiernos son ineficientes;
es porque en la contabilidad gubernamental, las malas inversiones
no se cancelan y las direcciones tomadas no son fáciles
de cambiar y la demanda del consumidor no es de su prioridad.
Yo les indico esto: historicamente el papel del
gobierno en relación a tecnología ha sido a menudo
para impedir, demorar, o negar los beneficios de la nueva tecnología.
Pongamos tal historia a nuestras espaldas. Para cambiar, los gobiernos
deben enfocarse en estas preguntas:
- Cómo podríamos crear más
trabajos?
- Cómo podríamos aumentar las
exportaciones?
- Cómo podríamos resolver los
problemas políticos?
Estas son preguntas que no necesitarían
ser contestadas por las empresas cuando ellos están explorando
nuevos mundos de aplicaciones inalámbricas. Usted lo que
quiere es rebajar el costo de su nómina de pago no convertirse
en el patrono más grande de la nación; sea flexible
en sus planes, no trate de alcanzar las metas de las autoridades
de recaudaciones; obtenga ganancia, no un gesto patriótico.
No hay nada malo en las metas de muchos gobiernos
excepto que esas metas no tienen nada que ver con las metas correctas
de comercio en las comunicaciones inalámbricas.
Un gobierno bueno es el que reconoce lo que un
mercado libre puede hacer para beneficiar a la sociedad. Mire
el récord:
Muchos gobiernos se aliaron con compañías
telefónicas nacionales para construir el futuro de las
redes de datos en ISDN y no en el Internet. Esto se percibió
en todas partes como el fracaso multimillonario. Muchos gobiernos
se aliaron con difusionadores de comunicaciones para diseñar
esquemas de televisión de alta definición. Esto
ha sido un paso inútil y muy caro por todo lado. Cuando
yo llegué a FCC en 1993 todo el mundo aseguraba que el
video intercalado era el modo en que las compañías
telefónicas iban a competir con las compañías
de cables. Por pura suerte no permitimos al gobierno involucrarse
en tal política.
En Japón el gobierno decidió robar
una marcha en el mundo introduciendo el Handy Phone. Esto fue
un movimiento equivocado muy caro. Por el contrario, cuando Asia
ha confiado en el mercado libre, otorgado licencias numerosas
para comunicaciones inalámbricas y le ha dado una oportunidad
a CDMA, el resultado es que todos los países se han beneficiado.
Hutchinson Telecom introdujo el primer servicio comercial de CDMA
en el mundo en 1995. Corea del Sur, que exigió el uso de
CDMA a sus operadores digitales, se ha convertido en uno de los
primeros mercados dominantes de esta tecnología junto con
los Estados Unidos.
Además, el servicio comercial de cdmaOne esta disponible
en India, las Filipinas, y Tailandia, con desplazamientos
en Singapur, Indonesia, China y Bangladesh. Y por fin, cdmaOne
está ahora siendo lanzado por primera vez en Japón.
El próximo mes, DDI e IDO lanzarán los sistemas
de cdmaOne esperando cubrir completamente a Japón para
julio de 1999. La batalla para definir la tercera generación
de comunicación inalámbrica nuevamente pondrá
a gobiernos contra gobiernos y a continentes contra continentes.
Esto no deberia suceder.
La batalla de la tercera generación deberia
ser solo de compañía contra compañía.
Deberia determinarse en mercados no en agencias administrativas
o de legislatura o de organizaciones internacionales como la ITU.
En resúmen, no hay necesidad imperiosa de que los gobiernos
de algún país micro-administre una transición
a la tercera generación.
Es que Europa estará de acuerdo?
Talvez Japón se decidirá a seguir
este nuevo camino?
La inclinación tradicional de Europa ha
sido de usar las comunicaciones para entrelazar a las naciones
en un mercado común. Esta es una meta que vale la pena.
Pero además, Europa debe crear en GSM un estándar
de alcance global, con compañías con base en Europa
como sus exportadores principales. La gran entrega de licencias
de conductores múltiples inalámbricos fue el único
paso necesario para crear un comercio inalámbrico en Europa.
Europa no tuvo necesidad de rendirse a lo que todos reconocemos
como el colonismo tecnológico.
Uno de los subproductos predecibles de la estandarización
GSM de Europa es de que toda Europa se encontró rezagada
en la curva de la tecnología mientras CDMA se perfeccionaba.
Esta ahora muy en claro el que CDMA sea el camino preferible
a un mundo inalámbrico. Europa solo necesita otorgar
más licencias, que permitan que aquellos que tienen
permisos otorgados puedan vender algunos de sus espéctros,
y liberar a todos los espéctros de cualquier clase
de tecnología. Por lo menos estos pasos permitirían
a Europa de por fin hacer el cambio a CDMA. Y estos pasos
le permitirían a wideband cdmaOne competir en Europa.
Solamente estos pasos le permitirían a cdmaOne demostrar
que tiene completo respeto a las instalaciones en existencia,
y que entrega la mejor solución a la demanda por anchura
de banda (bandwidth) que barrerá a todo ese continente
en la primera década del próximo siglo.
Como muchos de ustedes saben, QUALCOMM ha desarrollado, probado,
y reportado resultados de un sistema híbrido GSM/CDMA
en Europa. Los resultados apuntan a un claro camino para que
las naciones se encaminen a un estándar en armonía
3G cdmaOne. Basados en estos resultados, se le haria atractivo
a cualquier operador GSM oficial-particularmente a aquellos
operadores que buscan eficiencia del espéctro más
eficiente debido a mercados en crecimiento.
Todo esto debe ser probado en el mercado abierto.
Para que la competencia del mercado se realice, sinembargo, los
gobiernos europeos debe asegurar a todos los operadores que la
experimentación con nueva tecnología no pondrá
en riesgo su oportunidad de obtener el nuevo espéctro 3G.
Con su alto porcentaje de desempleo, y las dificultades
que tiene al promover innovaciones y comercialización,
Europa debería ser el lugar justo en donde gobiernos con
miras futurísticas simplemente den la bienvenida a las
fuerzas del mercado como el camino apropiado para seleccionar
tecnologías. Europa debería ser el lugar apropiado,
debido a sus desafíos y oportunidades, en donde los gobiernos
deberían decir que se están saliendo de sus negocios
estándar.
Pero en vez de eso, los gobiernos europeos, presionados
por ciertas corporaciones poderosas, quienes ahora más
que nunca hacen de los estándar en comunicaciones inalámbricas
su negocio especial. En vez de eso, la dirección europea
es hacer que una vez más los gobiernos controlen los cambios
tecnológicos, que se limite la competencia en el mercado,
y que se enfoque no en los consumidores o en las eficiencias de
los costos sino en las ventajas comerciales a corto plazo.
Esto no está de acuerdo con el espíritu
o el significado de los acuerdos en telecomunicaciones de WTO;
no es justo; y a la larga no tendrá ningún beneficio
para Europa. Japón es otro caso de preocupación.
Todo el mundo respeta los logros estupendos de Japón en
crear la segunda economía más grande del mundo de
las ruinas de la segunda guerra mundial. Con mucha admiración
el mundo ahora le pide a Japón hacer algo quizas mayor
que cuando reconstruyó su economía: estamos en espera
de un cambio en los principios y prácticas de esta maravillosa
economía productiva.
Quiero aclarar que esta clase de cambios es lo
que el mundo le reprendió a los Estados Unidos durante
los años 80s. Se nos dijo que deberiamos ejercitar liderazgo
mundial poniendo en orden nuestro presupuesto federal, bajando
los intereses, y abriendo nuestros mercados. Nosotros escuchamos
y por eso hemos tenido éxito.
Yo entiendo que cambiar el curso de las cosas
para una economía grande es una tarea politicamente difícil
de proporciones gigantescas. No se hace en un día o en
una sola reunión. Yo entiendo que crear algo de la nada
es un tremendo desafío; cambiar algo fantásticamente
complejo y tratar de no depender de nadie es un desafío
aún más difícil.
El mundo espera que Japón enfoque ese
desafío en la banca, en la distribución al por menor,
y en políticas de intercambio. También esperamos
que Japón se enfrente al desafío de la industria
inalámbrica. No es necesario ni aconsejable que Japón
vea a la tercera generación como otra oportunidad para
ganar liderazgo mundial en una nueva tecnología, aumento
en exportaciones, y que limite oportunidades de venta en su propio
mercado.
No es necesario que Japón presione alocadamente
y con gastos masivos para lograr que su gobierno llegue a su mejor
decisión sobre la tecnología más correcta.
Supongamos que Europa, Japón y todos los demás países
hacen que el espéctro este disponible y permiten que se
transfiera al mercado privado. Supongamos que los países
simplemente otorgan licencias múltiples en el rango 1.8
y 1.8 gigaherz, y luego se permita cualquier transferencia privada
de algunos o de todos los espéctros, sin restrinciones
en el uso de la tecnología, y sin requisitos para el tipo
de servicio. Eso permitiría experimentación con
tecnología 2G extensa.
Entonces las compañías que operan
bajo presiones del mercado diseñarían la transición
al 3G para que sea a menor costo, y completamente orientada a
las necesidades del consumidor. Entonces los servicios de la tercera
generación serán en forma natural desplazadas como
demandas del mercado.
Ese es el mejor modo de obtener beneficios de
los mercados competitivos.
Ese es el modo de evitar las grandes equivocaciones
de los gastos de capital orquestrados por el gobierno que terminan
por poner en riesgo a los sistemas bancarios y a las monedas mundiales.
Este es el modo de envolver al mundo en un nervio
gigante de inteligencia inalámbrica.
Ese nervio será como cosa final el Internet.
Que invento más maravilloso en la historia humana: una
lengua común de comunicación que permite a muchas
lenguas y muchas culturas prosperar en el mundo de la cibernetica:
un medio común de comunicación que permite a muchos
inventos y a muchas aplicaciones prosperar en el nuevo terreno
de la cibernética: un camino común que enseña
a todos los inventores y aún a los gobiernos el poder de
la creatividad individual y los límites sabios de la intervención
regulatoria.
Dentro de menos de una década, podria suceder el descubrimiento
común de miles de millones de gentes en el planeta de que
la industria inalámbrica de hoy provee el camino al Internet
de mañana.
Este sueño no se realizará tan rápidamente,
ni con tanta utilidad, ni con sentido universal a menos que los gobiernos
actúen con mucho tino. Este sueño es importante para todos
nosotros, pero es aún más importante para los miles de millones
de personas en el planeta quienes están todavia esperando disfrutar
de los beneficios de la revolución de las comunicaciones.
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